Se dejan ver panzas verdes en La Bombonera
Lamentablemente León conoció la derrota por primera vez en la Liga MX, pero su afición en ningún momento estuvo dispuesta a bajar la cabeza.
León conoció la derrota por primera vez
en la Liga MX, pero su afición en ningún momento estuvo dispuesta a bajar la
cabeza y hasta con el marcador sentenciado en su contra, a una sola voz se cantó
en la cabecera visitante del Nemesio Diez “Caminos de Guanajuato”, canción que
remarca quehay “respeto al que gana”.
Los esmeraldas estuvieron siempre con
la mirada fija al marco contrario y minuto a minuto, aún en cancha ajena,
apedrearon el marco del arquero de los diablos Alfredo Talavera, que una y otra
vez dejó el alarido de la visita ahogado en
la garganta.
Antonio Naelson “Sinha” desparramaba
rivales en el césped mientras el duelo de ruido y gargantas de portería a
portería no cesaba, pues ni la Perra Brava de Toluca, ni mucho menos la
avalancha de panzasverdes dejaban de cantar y aplaudir el desempeño de los
suyos dentro del campo.
Después de la muestra de contundencia
que daban los diablos a la Fiera, cuando agonizaba el primer tiempo, un riflazo
de Burbano daba esperanza a los verdes, que en la tribuna, en lugar de tomar descanso,
soltaron el aliento completo en un carnaval fuera de casa.
“Se espantaron” opinaba un aficionado
esmeralda. “¿Nos empataron?” preguntaba un diablo, pues con el ruido en la
cabecera de sombra era tan fuerte, que por un momento creyó que la Fiera había
marcado la igualada.
Un gol anulado servía para incrementar
las palpitaciones y meserse de rabia y decepción los cabellos, pues el rugido
de gol se quedaba de nuevo en el intento, aunque los esmeraldas, dentro y fuera
del campo, no paraban de ir al frente sin descanso.
Entre la afición verde, oriundos de
capital mexiquense o de la cercana Atlacomulco, no dudaban en asegurar que su
afición por el León ha sido de siempre y no perdieron la oportunidad de
gritarle en vivo a los suyos, que han seguido a la distancia, pero con el mismo
ánimo de un leonés que disfrutó del esperado
ascenso hace apenas unos meses.
Aaron Padilla y su hijo Juan Eder,
sentados junto algunos Ultra Verdes, dijeron seguir al León por sus colores y
hasta televisión por cable tuvieron que contratar en casa para seguir a la
Fiera en su paso por la Liga de Ascenso.
Y Jorge Garcidueñas, nacido en la
capital del país, pero con melena rubia de León, se llevaba las manos a la
cabeza para lamentar las fallas de su equipo, al que comenzó a seguir hace 25
años cuando vio por primera vez al mítico
cuadro esmeralda encabezado por Tita y Marquinho quedarse con el títulodel
futbol mexicano.
Jugada a jugada, León se entregó en el
campo y a pesar del resultado en contra, la afición que hizo el viaje hasta la
capital mexiquense le agradeció el esfuerzo a sus gladiadores verde y blancos
con un sendo aplauso cuando estos, con la frente en alto, abandonaban el césped
del Nemesio Diez que sirvió de escenario
para cortar elánimo de una Fiera invicta en su regreso a primera.
No hay comentarios:
Publicar un comentario